Las falsas creencias de una “educación de calidad”.

Por Jairo Hernán Díaz Arias (JHDA)

Las falsas creencias de una “educación de calidad”.

No se asombre con el título, todo lo expuesto en este blog, son reflexiones no dogmas, dispuestas a la corrección y/o mejora.

Para tener claro el tema, se hace necesario definir estas palabras claves del título.

¿Qué es calidad? 1. f. Propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor. (RAE), lo que nos lleva a entender la palabra valor:

¿Qué es valor?  1.m Grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite (RAE)

Educación, RAE no da una definición tal como la requiero en este texto, así que utilizaré esta: Educación es un proceso de enseñanza – aprendizaje e investigación que una institución con la gestión de profesores y estudiantes desarrolla en una universidad, colegio o escuela y que espera el crecimiento personal y profesional de quien la recibe. De ahí que por ejemplo se habla de la Educación Superior.

Con estos tres elementos, avanzo con una idea: ninguna institución puede asegurar que desarrolla una educación de calidad.

¿Por qué esta afirmación? 

Aunque traté este tema de forma global en otro blog de este mismo sitio https://biblioteca.club/ Ahora lo voy a especificar:

Imagine que tiene todo lo necesario para ofrecer programas académicos de forma presencial, virtual, distancia y/o mixta, todo es todo, desde el dinero para poder tener y ofrecer los mejores recursos de aprendizaje y entregarlos a todos los estudiantes de forma gratuita, incluyendo vivienda, alimentación y transporte, todo regalado.

No hay excusa para decir que no tiene los recursos, el dinero, la conexión, el computador y el acceso a contenidos de calidad en la biblioteca digital, o que no puede pagar la matricula, porque esta y todos los tres, cuatro o cinco años de estudio son gratis; incluso lo llevan cargado hasta el salón de clase.

Las falsas creencias de una “educación de calidad” nos llevan a creer que así aseguramos la calidad de la educación. ¿Realmente será así? En lo personal no creo, la calidad de la educación requiere de:

Un estudiante totalmente comprometido con su formación, enfocado en su proceso de enseñanza, auto enseñanza y aprendizaje, lector crítico y con habilidades amplias en el uso de los recursos de información y la tecnología. Con una disponibilidad de tiempo más allá del fin de semana y/o del famoso cuando se pueda.

Un estudiante que no espere el cartón de graduado para empezar a desarrollar sus ideas, modificar procesos o procedimientos, iniciar emprendimientos, un estudiante activo e interesado en cada tema de su plan de estudio y más allá, tan creativo y animado como sea posible.

Un profesor comprometido con su formación, enfocado en su proceso de enseñanza, auto enseñanza y aprendizaje, lector crítico y con habilidades amplias en el uso de los recursos y la tecnología. Además, con disponibilidad de tiempo para el acompañamiento, instrucción, guía y análisis de la curva de aprendizaje de cada estudiante, no del grupo.

Un profesor que utilice tecnología basada en inteligencia artificial y aprendizaje automático u otras herramientas para detectar a tiempo y no un mes después, el posible fallo o falta de comprensión del tema por parte de un estudiante. Entendiendo que el estudiante no ingresó a la universidad, colegio o escuela con esos conocimientos, y que para eso está usted como profesor o docente.

Y de tiempo: (¿créditos?) factor fundamental y diferenciador, cuando una universidad se atreva a cambiar el modelo, va a triunfar en esta parte. Llámelo semestre o periodo, el tiempo es el enemigo de una real educación de calidad.

Lo que menos tiene un profesor es tiempo para desarrollar una enseñanza más cerca a cada estudiante, el calendario académico no da espera, las ocupaciones extras de algunos profesores tampoco, y el apúnteme del estudiante en el trabajo grupal o la copia en un examen es evidencia de ello, no hay tiempo para aprender, corregir, verificar, confrontar y experimentar.

Si se quiere calidad se debe tener tiempo personalizado en la enseñanza y así ofrecer una educación adaptativa, ahí si podemos convertir este en un factor de excelencia académica, porque libera al estudiante a su potencial, le hace asumir su responsabilidad en el proceso, él será quien decida cuanto tiempo le dedicará a su formación.

Y el profesor lo acompañará de forma tal que “asegure” unos conocimientos fundamentales para avanzar hacia otra asignatura o conocimiento, esté sería un espiral que en la medida en que se desarrolle con éxito en las primeras etapas, así generará en el estudiante una cultura o hábitos de estudio y aprendizaje, facilitando este proceso en niveles posteriores.

Con lo anterior quiero invitar a reflexionar a quienes creen que, con acciones en contra de la sociedad, las mismas instituciones y los reclamos de más dinero para la educación, se logra la famosa Calidad de la Educación.

El primer paso para una educación de calidad es tener estudiantes y profesores de calidad, un árbol de peras no da aguacates. Un mal estudiante o profesor, pueden llegar al cartón, pero no al desarrollo humano, personal y profesional de quien lo obtiene, por lo tanto, su entorno seguirá siendo el mismo.

Empiece a formarse usted y verá los resultados exitosos.