Parte B: ¿Aprender es complicado o puede ser algo fácil?

Serie: Adaptarse o Desaparecer
Por Jairo Hernán Díaz Arias (JHDA)

Miremos eso de simplificar o hacer lo elemental pero importante. Usted puede buscar bibliografía o recursos de información de todo tipo y soporte (impreso y digital), por ejemplo, sobre “Métodos de Aprendizaje” o “Method of Learning” – sin entrar a buscar con otra gran cantidad de términos, formas e idiomas – encontrará en esta búsqueda realizada en octubre del año 2021 en Google:

IDIOMA

ENCONTRADOS

Español

216.000.000

Ingles

1.530.000.000

Portugués

32.200.000

Chino

504.000.000

Es una cantidad enorme de información sobre Métodos de Aprendizaje, de múltiples autores, con diferentes experiencias y recursos; entonces ¿Cómo revisamos toda esa información? ¿Qué método utilizamos? ¿Cuál de todos ellos es el más acertado? Debe uno cuestionarse el concepto de aprender ¿a quién le creo?

El profesor debe priorizar las acciones académicas en su entorno, no las tesis de añejos pedagogos con otros contextos y recursos tan diferentes a los existentes actualmente. Sin embargo, los mismos con las mimas siguen hoy orientando clases, supuestamente enseñando.

Es gracias a esos docentes “expertos” en pedagogía que se mantienen esas formas de enseñar y aprender en estos tiempos.

¿Está usted en desacuerdo o de acuerdo conmigo?

Voy a exponer mi punto de vista – obviando cualquier teoría pedagógica – simplemente el sentido común: El sistema o proceso de aprender funciona más o menos así, desde antes, desde ahora y para siempre:

  1. Quiero aprender, necesito solucionar o encontrar una respuesta a algo.
  1. Busco información (consulto o pregunto) en diferentes fuentes: humanas, organizaciones, empresas y bibliográficas; no importa el soporte: impreso o digital.
  1. Valido las fuentes, corroboro datos e información.
  1. Selecciono la información.
  1. Empiezo a estudiar, si es del caso a ejecutar la actividad basado en la información que seleccioné como útil.
  1. Compruebo si aprendí, entendí el tema o actividad en la cual estaba interesado.
  1. En caso de no lograrlo, solicito ayuda experta.


¿Está de acuerdo? ¿No del todo?, quiero decir, quizá no son las mismas palabras que usted utilizaría, pero ¿se asemeja a lo que usted hace cuando quiere aprender o solucionar algo?

Lo que quiero expresar es que no importa el sistema o proceso, este listado anterior aplica para quien quiera aprender, solo o acompañado, en una institución o por autoaprendizaje.

Al final todo tipo de aprendizaje requiere algo, y ese algo está en esa expresión que utilizamos a diario: ser estudiantes, esa es la palabra clave, lea muy bien:   estudia antes en fuentes impresas, digitales o humanas, pero que realmente sean confiables, para minimizar la posibilidad de error y comprender mejor los temas o actividades.

Hagamos este proceso en una institución educativa:

Quiero realizar una carrera tradicional, pero con vigencia: – vamos a ignorar la elección de la universidad, acción que es clave en el éxito de lo que decida estudiar – Estoy matriculado en una carrera universitaria:

  1. Asisto de forma presencial, virtual o veo la clase grabada (No importa el nombre, si está en un plan de estudio es importante – no siempre es cierto -)
  1. Consulto e investigo los temas, antes de asistir a clase; o leo y consulto lecturas que el profesor ha propuesto.
  1. En clase escucho con atención al profesor, tomo notas o información que considero clave.
  2. Escribo las preguntas o aportes que haré en la clase o aclaro dudas con el profesor.
  1. Analizo como aporta estos conocimientos adquiridos mi formación personal o profesional
  1. Realizo actividades de autoaprendizaje que me permitan verificar el nivel de compresión de la información recibida o actividad realizada, contextualizando, analizando y auto argumentando.
  1. Confronto y actúo: ¿debo mejorar?, ¿indagar o consultar más?, ¿dónde? en fuentes personales (humanas), en recursos, sistemas de información o simulación.

Parte C: Esto nos lleva a otro interrogante: ¿Puedo auto aprender?